Sea cual sea la actividad educativa que queremos realizar la forma en la que comuniquemos su finalidad será decisiva en el número de interesados.
En las próximas semanas vamos a probar algunos de los juegos de mesa que ya hemos realizado, así que he realizado este cartel que resume un poco la finalidad de este juego de educación financiera.
Todas las personas tenemos el derecho, y el deber, de idear, soñar y replantear cómo queremos que sea nuestra vida.
Imagen del curso REACTION que dimos en Suiza.
El problema es que ésta muchas veces nos arrastra y pocos son los que dedican tiempo a esto y simplemente viven «al día».
Sin embargo con el inicio de un nuevo año es muy común que la gente quiera mejorar su vida, ya sea adquirir un nuevo hábito, alcanzar una meta profesional o mejorar alguno de las 3 C’s: Cabeza, Cuerpo y Corazón y mejorar así nuestra competencia.
Seguro que alguna vez lo has hecho aunque sea pensándolo «apuntarme al gimnasio, salir a correr, leer un libro por semana, conocer a gente nueva, planear un viaje, mejorar en el trabajo, conseguir que esos padres rompan el cordon umbilical…» lo que sea, seguro que lo pensaste, te lo propusiste pero…¿lo conseguiste?… Continue Reading
Cuando somos pequeños y nos preguntan ¿Qué quieres ser cuando seas mayor? algunos contestan «médico, astronauta, quiero ser bombero, informático…» o incluso «conero» (eso decía un niño que quería ser, ver a los que ponen los conos por la carretera le debió parecer lo más! 🙂 )
El caso es que a esa edad no se le da importancia y en realidad te lo preguntan para que digas algo gracioso… el problema es que esa pregunta se nos sigue repitiendo a lo largo de los años y como todo el sistema educativo está diseñado para que seas una única cosa, esa pregunta graciosa pasa a convertirse en algo que ocupa la mayor parte de nuestro tiempo.
Lo malo de esta pregunta es que dirigen al que la responde a pensar en qué puede ser, en lugar de inspirarle a pensar en todo lo que puede ser y llegar a hacer porque cuando alguien te pregunta «¿qué quieres ser de mayor?» casi nadie responde con 20 cosas diferentes.
Si no aportamos aquello que nos hace únicos y añadimos algo nuestro y que deje huella para que nuestro paso por «la organización, asociación, grupo, trabajo…» no pase inadvertido… ¿para qué lo hacemos?
Nadie es «uno más», nadie debería serlo, pero depende de ti que lo que hagas le sirva a alguien. Eso es servir hoy.
Los pequeños gestos son los que cambian el mundo y es increíble lo que podemos conseguir con ellos.
Un mensaje de agradecimiento, una notita que alguien «te coló» en el bolsillo pueden cambiarte el día.
Muchas veces he pedido a los alumnos que, si tenían algo que agradecer a alguien, lo hicieran de esa manera: escribiendo una notita y metiéndosela a esa persona en el bolsillo sin que se diese cuenta, a veces como misión para el recreo y a veces como parte de una acampada, y suele ser muy divertido y enriquecedor para todos.
¿Que alguien ha sido amable contigo? ¡Díselo!
¿Qué te dijeron lo que debías mejorar? Eso es porque le importas, ¡Agradéceselo!
¿Que te llamó la atención un pequeño cambio en la forma de ser de alguien? ¡Anímale para que perdure!
Y es que agradecer y apreciar no sólo sirve para aspectos positivos, el verbo «Corregir» deberíamos cambiarlo por «Apreciar» ya que consigue mejores resultados y de forma más gratificante.
Una buena propuesta para integrar esto en nuestra forma de ser podría ser:
Compartir lo que haces de manera altruista es poner en valor tu legado y debería ser la base de la vida si de verdad queremos ser felices y un mundo mejor.